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marzo 6, 2026La ASICS Superblast 3 llega con una misión muy clara: seguir siendo una de las zapatillas de entrenamiento más completas, ambiciosas y deseadas del mercado para corredores que buscan muchísima amortiguación, un peso impropio de su volumen y una sensación de eficiencia muy alta en ritmos muy distintos.
Desde que apareció la primera Superblast, ASICS abrió una categoría muy particular. No era una daily trainer tradicional, tampoco una zapatilla de competición con placa, y tampoco una maximalista blanda pensada únicamente para correr fácil. Era otra cosa: una zapatilla con perfil muy alto, mucho rebote, mucha protección y una versatilidad que la hacía válida para rodajes largos, tiradas exigentes, cambios de ritmo e incluso entrenamientos alegres donde normalmente esperarías usar algo más agresivo.
En esta tercera versión, ASICS no rompe con la esencia del modelo. La base sigue siendo muy parecida, pero introduce el cambio más importante donde realmente importa: en la espuma principal. Y eso, en una zapatilla como esta, lo cambia todo. La Superblast 3 mantiene la filosofía del modelo, pero se siente más refinada, más moderna y, sobre todo, más coherente con lo que hoy se le exige a una supertrainer premium.
Mi sensación general con esta zapatilla es muy clara: la ASICS Superblast 3 es una de las mejores opciones del mercado para acumular kilómetros con un plus de chispa, siempre que encajes con su concepto. No es una zapatilla blanda al uso. No es una zapatilla amable en el sentido clásico. No es una zapatilla torpe pese a su tamaño. Es una zapatilla grande, muy alta, muy ligera, muy estable para lo que ofrece y con una personalidad seria, pensada para correr mucho y correr bien.
ESPECIFICACIONES TÉCNICAS
– Tipo de zapatilla: entrenamiento para asfalto, ideal para rodajes largos y tiradas largas
– Pisada recomendada: neutra
– Drop: 8 mm
– Peso: 243 g en talla 44, y 251g en talla 44,5 de hombre
– Altura de mediasuela: 46,5 mm / 38,5 mm
– Espuma: FF Leap arriba y FF Blast+ abajo
– Placa: no tiene
– Precio: 220 €
Mediasuela
Si hay un apartado que define a la ASICS Superblast 3, es este. La gran novedad del modelo está en la incorporación de FF Leap como espuma superior principal. Esto es importante porque ASICS lleva aquí una espuma de perfil claramente más “racing” a una zapatilla de entrenamiento de gran volumen. Y eso se nota.
Lo primero que percibo al correr con la Superblast 3 es que tiene una amortiguación muy profunda, pero no en el sentido de una zapatilla blanda, pastosa o excesivamente mullida. La sensación que transmite es la de una zapatilla con mucho recorrido, mucha protección y una respuesta viva, pero controlada. Es una mediasuela que invita a sumar kilómetros con una eficiencia muy alta.
La parte superior con FF Leap aporta ese punto de energía y rebote que esperas en una zapatilla moderna de gama alta. No da una sensación explosiva de supershoe radical, pero sí una respuesta muy clara, especialmente cuando el ritmo se anima. Me parece una espuma con más chispa que la que se esperaba de una zapatilla de este perfil, y eso le da muchísimo valor al conjunto.
Ahora bien, ASICS no se ha limitado a meter una espuma más reactiva y ya está. Para que una zapatilla con 46,5 mm de talón no se convierta en algo inestable, debajo coloca una capa de FF Blast+ más firme, que actúa como base estructural. Y aquí está una de las claves del modelo. Esta capa inferior es la que da consistencia, estabilidad y un apoyo mucho más predecible de lo que uno podría imaginar viendo la zapatilla en la mano.
Esa combinación hace que la Superblast 3 no sea una maximalista blanda y descontrolada. Al contrario: me parece una zapatilla que filtra muy bien el impacto pero mantiene una base seria y firme. Cuando vas fresco se agradece; cuando acumulas fatiga en una tirada larga, todavía más. Y eso, para mí, tiene muchísimo valor en una zapatilla pensada para rodar durante muchos kilómetros.
También se nota que ASICS ha querido mejorar la salida en antepié. La geometría y el diseño de la zona delantera buscan dar un extra de impulso, y sí noto que la zapatilla funciona mejor cuando entro en dinámica y la hago correr. No es una zapatilla que se sienta especialmente torpe, y eso tiene mucho mérito con estas alturas.
Dicho esto, no me parece una mediasuela perfecta. El principal matiz que le pongo es que la capa inferior de FF Blast+ estabiliza tanto que en algunos momentos puede apagar un poco la sensación más elástica del FF Leap. Es decir, percibo rebote y calidad, pero a veces me gustaría que la zapatilla dejara salir un poco más esa parte divertida de la espuma superior. La base es tan seria que en ocasiones le resta algo de espontaneidad al conjunto.
Tampoco me parece la zapatilla más fluida del mercado en la transición. Funciona bien, pero creo que el rocker podría estar más marcado. En algunos apoyos la sensación no es tan redonda como me gustaría y aparece cierto comportamiento algo “golpeón” o algo seco en el contacto, sobre todo antes de que la zapatilla tenga unos kilómetros encima. No diría que sea algo grave, pero sí un detalle real en la sensación de carrera.
En resumen, la mediasuela de la ASICS Superblast 3 me parece sobresaliente por tres motivos muy concretos:
protección enorme, peso muy bajo y estabilidad muy por encima de lo habitual en esta categoría. Y eso la convierte en una zapatilla tremendamente útil para el día a día.
Upper
El upper de la ASICS Superblast 3 sigue la misma lógica que la mediasuela: priorizar el rendimiento real por encima de una sensación espectacular en tienda. No es un upper lujoso en el sentido clásico, pero sí me parece muy bien pensado para sostener una zapatilla de tanto perfil.
ASICS utiliza una malla tejida de una sola capa, fina pero con bastante estructura. No la siento como un upper minimalista ni especialmente permisivo. De hecho, mi sensación es más bien la contraria: es un upper que busca sujetar el pie con firmeza para que toda la plataforma funcione como debe.
Y eso, en una zapatilla con esta altura, me parece imprescindible.
La zona del talón me transmite mucha seguridad. El contrafuerte es bastante sólido y el pie queda bien encajado, además de ir algo integrado dentro de la propia mediasuela trasera. El acolchado del collar está bien resuelto: suficiente para aportar confort, pero sin caer en excesos blandos que resten precisión. En carrera, la sujeción del talón me parece muy buena.
En mediopié también noto una sujeción seria. La lengüeta tiene un tacto algo estructurado, con poco estiramiento, y ayuda a que el ajuste sea consistente. El sistema de cordones combina ojales con pasos de cordón que permiten modular mejor la presión, y eso es un acierto. Se puede conseguir un bloqueo bastante preciso.
Donde sí veo un punto más discutible es en el volumen general del upper, especialmente para corredores con pie estrecho. La Superblast 3 no me parece una zapatilla de ajuste ceñido. En mi experiencia, tiene un volumen generoso en mediopié y una puntera bastante alta. Para pies medios o algo anchos puede ser una ventaja clara, sobre todo pensando en tiradas largas y en la expansión natural del pie con las horas. Pero para pies estrechos puede obligar a jugar más con el cordaje para encontrar el punto adecuado.
La puntera ofrece espacio suficiente en anchura y también en longitud. Eso la hace cómoda en distancias largas, pero no la definiría como una zapatilla de ajuste racing ni mucho menos. Aquí ASICS ha priorizado claramente el confort funcional de larga distancia.
En cuanto a transpirabilidad, el upper me parece correcto, aunque la lengüeta, por construcción, puede retener algo más de calor y humedad que otras propuestas más abiertas. No diría que sea un problema serio, pero sí un detalle a tener en cuenta.
En definitiva, el upper de la Superblast 3 me parece seguro, consistente y coherente con el concepto del modelo. No busca desaparecer en el pie, sino sujetar una plataforma muy alta para que puedas correr con confianza. Y eso lo cumple muy bien.
Suela
La suela mantiene una línea continuista, pero efectiva. ASICS recurre a una combinación de ASICSGRIP en antepié y un compuesto más resistente tipo AHARLO en la parte trasera, con un diseño algo más limpio y menos recargado que en otras zapatillas del segmento.
En asfalto seco, mi sensación es buena. La tracción cumple, la zapatilla se siente segura y no he notado problemas de agarre en superficies normales de entrenamiento. No me parece una zapatilla especialmente destacada por grip sobresaliente, pero sí suficientemente fiable para el uso al que va dirigida.
Lo que más valoro de la suela no es tanto la tracción pura como el equilibrio general entre agarre, durabilidad y reducción de peso. ASICS ha sabido contener material donde podía hacerlo para no penalizar el conjunto. Y eso, viendo el peso final de la zapatilla, tiene mucho mérito.
La durabilidad, al menos por construcción, apunta a ser buena. Es una zapatilla creada para meter muchos kilómetros, y la suela acompaña esa idea. No veo un diseño frágil ni una cobertura insuficiente para el tipo de uso que se le presupone.
Eso sí, la propia interacción entre geometría, espuma y base hace que en algunas fases de la zancada la zapatilla tenga un tacto algo sonoro. No es tanto un problema de suela en sí misma como del comportamiento global del modelo. En algunas entradas, especialmente de talón a mediopié o cuando todavía no has hecho suficientes kilómetros con ella, puede sentirse algo “slappy”, algo golpeona contra el asfalto. Con uso esto tiende a suavizarse, pero es una sensación real.
CONCLUSIONES
La ASICS Superblast 3 me parece una de esas zapatillas que justifican perfectamente el concepto de supertrainer. No necesita placa para sentirse especial, no necesita una pisada radical para resultar rápida y no necesita ser extremadamente blanda para dar muchísima protección.
Lo que más me gusta de este modelo es que consigue algo muy difícil: mezclar maximalismo, ligereza, estabilidad y versatilidad sin que una de esas cualidades destruya a las demás. No es una zapatilla perfecta, pero sí una zapatilla tremendamente bien resuelta para el corredor que quiere una opción premium para casi todo.
Yo la veo especialmente indicada para corredores que buscan una zapatilla para:
acumular mucho kilometraje,
hacer tiradas largas con mucha protección,
rodar cómodo pero sin sensación torpe,
y tener una sola zapatilla muy completa para una gran parte de sus entrenamientos.
No la veo tan clara para quien busque una sensación muy blanda, muy suave o muy relajada. Tampoco para quien quiera una transición extremadamente fluida desde el primer kilómetro, ni para pies muy estrechos que necesiten un ajuste más preciso y envolvente.
Aun con esos matices, me parece una zapatilla sobresaliente. De hecho, dentro de las zapatillas sin placa y de perfil alto, creo que la Superblast 3 vuelve a colocarse entre las referencias del mercado.
Puntos Fuertes
-
Amortiguación muy abundante: mucha protección y comodidad para rodajes largos y tiradas largas.
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Peso muy bajo para su volumen: se siente sorprendentemente ligera para tener un perfil tan alto.
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Espuma FF Leap de gran nivel: tacto más premium, con buena respuesta y sensación moderna bajo el pie.
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Muy estable para ser una maximalista: la base y la capa inferior de FF Blast+ ayudan a que la zapatilla no se sienta inestable.
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Muy versátil en entrenamiento: funciona bien tanto en ritmos suaves como en rodajes medios o alegres.
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Gran opción para acumular kilómetros: está hecha para entrenar mucho y seguir ofreciendo protección y consistencia.
Puntos a Mejorar
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Rocker mejorable: la transición podría ser algo más fluida y redonda.
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Capa inferior algo firme: la FF Blast+ aporta estabilidad, pero a veces limita un poco la sensación más viva del FF Leap.
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Upper con volumen generoso: puede no ser la mejor opción para corredores con pie estrecho.
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Pisada algo ruidosa: en algunos apoyos puede sentirse un poco golpeona, sobre todo al principio.
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Precio elevado: juega claramente en la gama alta del mercado.
Veredicto Final
La ASICS Superblast 3 es una zapatilla de entrenamiento premium, maximalista, ligera y muy competente, pensada para corredores que quieren una herramienta seria para hacer muchos kilómetros con un plus de calidad bajo los pies. No es una zapatilla barata, pero tampoco me parece una zapatilla vacía de contenido. Hay tecnología, hay intención y, sobre todo, hay rendimiento.
Si buscas una zapatilla para entrenar mucho, largo y con sensaciones de nivel alto sin entrar en el terreno de las placas, la Superblast 3 es una de las candidatas más fuertes del mercado.
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